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Archivo para la Categoría "psicoterapia"

Pensamientos distorsionados

10 Agosto, 2009 7 comentarios

Pensamientos

Hace tiempo que tenía la intención de abordar el tema de los pensamientos distorsionados, muchos de los cuales llegan a ser una losa para nuestras relaciones sociales y caracterizan muchos de los problemas de la timidez y la fobia social.

Una forma de iniciar una terapia de los trastornos de ansiedad es hacer una reflexión sobre nuestros pensamientos, nuestra forma de ver el mundo y a los que nos rodean, porque en definitiva somos lo que pensamos. Veamos cuales son las distorsiones más comunes de nuestros pensamientos para ser capaces de reconocerlas cuando de forma automática muestro cerebro nos trate de engañar.

1 Filtraje

Tipo de “Visión de túnel” (al final de un túnel se ve un pequeño recorte de la realidad, las paredes tapan el resto). Quien tiene esta distorsión sólo ve un elemento de la situación con exclusión de las otras cosas. De todo el conjunto se toma un simple detalle y todo el evento o situación queda teñida por este detalle. Cada uno tiene su propia visión de túnel. Algunos son sensibles solo a las pérdidas y no valoran también los probables beneficios de las cosas. Otros solo ven la mínima posibilidad de peligro en una situación y eso les impide disfrutar del conjunto, que puede ser agradable. Hay quienes en las personas solo buscan evidencia de injusticias y no valoran el resto. Esto no se da solo al considerar situaciones nuevas sino también al reexaminar los recuerdos. Si uno procede así al revisar su pasado puede reexperimentar selectivamente (filtrando el resto) solo las situaciones donde estuvo enojado o con angustia o depresión, saltándose los momentos donde estuvo bien

En síntesis: Se toma todo lo malo de algo y se magnifica, mientras que por otro lado se filtran las cosas buenas. Es como el que, ante una botella llena hasta la mitad, dice sistemáticamente: -”Esa botella está medio vacía”-

Mecanismos habituales de filtraje: Magnificación (aumentar mucho las cosas) y tremendización (tomarlas a la tremenda). También, sacar pensamientos fuera de contexto.

2 Pensamiento Polarizado

Con este pensamiento uno hace elecciones dicotómicas, no tiene términos medios. Las cosas son buenas o malas, maravillosas u horribles. Esto crea un mundo en blanco y negro y uno no puede ver los matices de gris. Cuando este pensamiento se aplica sobre uno mismo entonces si uno no es perfecto o brillante es que es un fracasado o un inútil.

3 Interpretación del pensamiento

Son hipótesis o ideas que uno se hace de personas o situaciones. Esto es así en la medida en que uno imagina que la gente siente y reacciona de la misma manera que uno mismo en igual situación. Por lo tanto no puede distinguir que hay personas que pueden actuar o ser diferentes a lo que uno cree y actuar guiado por esas ideas “casi” verdaderas suele ser peligroso.

4 Visión catastrófica

Es la tendencia a ver en pequeños signos una probable catástrofe. Ejemplo: Un dolor de cabeza indica ya un tumor cerebral; el pulso acelerado o el hormigueo de los brazos indica un infarto cardíaco.

5 Personalización

Es la tendencia a relacionar todo con uno mismo. Esto conduce por lo general al hábito de compararse con los demás. Por lo general, si de la comparación resulta vencedor gozará de un alivio momentáneo y si resulta perdedor se sentirá humillado. El error básico de este tipo de pensamiento es que se interpreta cada mirada, cada gesto o conversación como una pista o un dato para analizarse y valorarse a sí mismo. La persona que piensa así cree que todo lo que la gente hace o dice es alguna forma de reacción hacia ella. Vive esclava de compararse con los demás, intentando determinar quién esta mejor vestido, quien tiene mejor cuerpo, etc.

6 Falacia de control

Son distorsiones del sentido del control o del poder sobre sí mismo. Una persona puede verse a si mismo como impotente y externamente controlado, pasivo, que nada puede hacer o por el contrario como que todo lo puede, creerse responsable de todo y de tener que llevar al mundo en sus hombros. Los dos modos básicos de ver el mundo desde este estado es o sentirse víctima del destino o por el contrario, creerse responsable del sufrimiento o de la felicidad de los que le rodean.

7 Falacia de justicia

Esta distorsión está centrada en la aplicación de normas legales y contractuales a los caprichos de las relaciones interpersonales. El inconveniente es que dos personas raramente se ponen de acuerdo sobre lo que es justo y la justicia pretendida se refiere generalmente a si se le proporciona lo que uno espera, necesita o desea de la otra persona. Esto suele conducir a que uno quede inmovilizado en su punto de vista y sentirse siempre en guerra, con enojo creciente hacia el otro.

8 Razonamiento emocional

Creencia de que si uno siente determinadas cosas es porque son así en realidad. Si uno se siente feo es porque uno es realmente feo. Si uno se siente culpable es porque tiene que haber hecho algo mal. El problema de creerse uno que el pensamiento emocional es siempre es válido es como creerse que todo lo que dicen las propagandas de la TV es cierto.

9 Falacia del cambio

La única persona que uno puede tener la esperanza de controlar es a sí mismo. En la falacia del cambio se cree sin embargo que es más fácil cambiar a las otras personas para que se adapten a uno que modificarse uno para adaptarse al entorno. Las estrategias para cambiar a los otros incluyen echarles la culpa, exigirles, ocultarles cosas y negociar. El resultado habitual es que la otra persona se sienta atacada constantemente y no cambie en absoluto. El supuesto fundamental de este tipo de pensamientos es que la felicidad de uno depende de los actos de los demás.

10 Etiquetas globales

Etiquetar es ponerle rótulo a las personas o a las situaciones a partir de algún hecho o circunstancia. Si alguien no presta alguna cosa es etiquetada de egoísta. Si una persona se muestra poco bulliciosa en el grupo un par de veces ya queda etiquetada de aburrida. Estas ideas pueden contener algo de verdad pero lo malo de los rótulos es que ignoran toda evidencia contraria convirtiendo la visión de las cosas en algo muy rígido y rutinario.

11 Los debería

La persona con esta distorsión tiene una “lista interior” de normas rígidas y estereotipadas sobre como “deberían” comportarse o actuar tanto ella como los demás. Si se trasgreden esas normas internas se enoja mucho, o se siente muy culpable si es ella misma quien las viola. Como resultado de esto a menudo se termina adoptando la posición de estricto juez y encuentra permanentemente faltas en otros o en sí mismo. Si los demás no actúan consecuentemente a sus criterios se irrita o se pone intolerante. Supone que todos “deberían” conocer las reglas y “deberían” seguirlas.

12 Tener razón

Uno tiene que probar continuamente que su punto de vista es el correcto. Se pone siempre a la defensiva no interesando la opinión del otro sino defender su idea. Es como que uno nunca se equivoca. Las personas con este tipo de opiniones raramente cambian porque no suelen escuchar nuevas informaciones, todo lo que no encaja en lo que ya creen lo ignoran y suelen considerar que tener razón es más importante que mantener unas buenas relaciones personales.

13 Culpabilidad

La persona con esta distorsión experimenta alivio cuando encuentra quién es el culpable o responsable de alguna situación. Pero esto, a menudo implica que es el otro el que se ve forzado a convertirse en responsable de elecciones y decisiones que, en definitiva, son también responsabilidad de uno. Algunas personas, de manera preferencial, vuelcan la culpabilidad sobre ellas mismas. Así constantemente se preocupan por creerse incompetentes, estúpidas, insensibles o muy emotivas.

14 Falacia de la recompensa

La persona con esta distorsión se comporta “correctamente” en espera de una recompensa. Por lo general llega a agotarse física y mentalmente trabajando y pensando que su esfuerzo será reconocido y recompensado por quien uno estima (Dios, los hijos, el cónyuge, el jefe).

15 Sobregeneralización

Se tiende a hacer una conclusión válida para todo a partir de un solo hecho, generalmente poco relevante, ignorando cuidadosamente todo lo que pueda contradecirla. Así si uno se marea realizando un viaje en colectivo nunca realizará otro. Esto conduce a una vida cada vez más limitada porque si ocurre algo malo una vez se esperará que ocurra eso una y otra vez.

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Fobia social en los niños

21 Diciembre, 2008 Deja un comentario

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  • La fobia social (o FS), también llamada desorden de ansiedad social, es un problema de ansiedad basado en temor. Es el tipo más común de problemas de ansiedad en niños mayores y adolescentes. Con FS, su niño tiene una fobia (miedo intenso, continuo) a situaciones sociales o aquellas situaciones donde el funciona. La FS de su niño puede estar limitado a hablar en público o algunas otras actividades de expresión. Su niño puede tratar de evitar o participar en ellas, pero con mucha preocupación y estrés. Su niño puede tener una forma más severa (muy mala) de FS. Podría temer la mayoría de los eventos donde esta alrededor de otras personas o tiene que hacer alguna función en frente de estos. La FS puede verse en niños de primaria, pero más frecuentemente inicia durante la adolescencia temprana. Cuando su niño tiene FS, también puede tener uno o más tipos de otros desórdenes de ansiedad. La FS podría ser un problema que continua durante la vida de su niño, y permanecer hasta que llegue a ser un adulto.
  • Cuando su niño tiene FS puede ser muy tímido y callado cuando está con más gente, incluso con aquellos que conoce. Puede tratar de evitar hablar con otras personas que no conoce bien. Los niños más pequeños con FS también pueden tener una condición llamada mutismo selectivo (no hablar). Si su niño tiene esta condición, no puede hablar con otras personas en eventos sociales. Su niño también puede ser muy introvertido siempre que esté con gente que no sean su propia familia. Teme a ser juzgado por otros y piensa que hará o dirá algo que lo avergüence. Puede ser incapaz de comer en público o usar un baño público. En la escuela puede temer a contestar preguntas, leer en voz alta, a hacer deportes o actividades musicales. Puede evitar ir a fiestas o salir con alguien, y tener pocos o ningún amigo.

¿Cuál es la causa de la fobia social? Nadie sabe por cierto cuál es la causa de este desorden. La FS puede venir después que su niño ha tenido una experiencia vergonzosa o un estrés mayor durante la vida. Su niño puede estar estresado cuando está lejos de sus padres o si sus padres ya no viven juntos. Tener una enfermedad por un tiempo largo también puede causar estrés. La historia de abuso sexual o peleas en la familia también pueden ser situaciones que causan estrés a su niño. Los siguientes pueden incrementar el riesgo de su niño para FS:

  • Temperamento del niño: Algunos niños son más temerosos a personas desconocidas, lugares, o cosas que otros niños. Esto puede verse incluso cuando son bebés. Estos niños pueden desarrollar FS más fácilmente.
  • Historia familiar: Tener un familiar cercano con FS u otro desorden de ansiedad.
  • Comportamiento social familiar: El comportamiento (forma de actuar) puede ser imitado por un niño de padres que demuestran temor a situaciones sociales. Por ejemplo, si uno de los padres evita salir al público, su niño también podría también evitar hacerlo.
  • Comportamiento de los padres hacia el niño: Tener padres que son demasiado protectores, demandantes y juzgan demasiado.

¿Cuáles son los signos y síntomas de la fobia social? Los signos y síntomas de la FS pueden aumentar con el tiempo. Su niño puede mostrar cualquiera de los siguientes:

  • Nivel y duración del miedo: Tiene un miedo incrementado, muy malo, y continuo de una o más situaciones sociales o de expresión. Esto incluye miedo de estar cerca de otros niños, no sólo de adultos.
  • Conocimiento del nivel de miedo: Dependiendo de la edad de su niño, él puede estar consciente de que su miedo no es razonable. Puede saber que está preocupándose demasiado, o la acción no es solicitada.
  • Respuesta a situaciones de miedo: El niño casi siempre está ansioso y temeroso antes del evento. Trata de evitar o pasar la situación pero con gran angustia.
  • Signos físicos y quejas: Cuando su niño está ansioso por el miedo a sus situaciones sociales, puede mostrarlo como cualquiera de los siguientes:
    • Sonrojándose o ruborizándose, sudando, o con la boca seca. Voz quebrada o incapacidad de hablar.
    • Llorando, paralizándose o huyendo de ciertos lugares y tiempos donde hay otras personas.
    • Latidos cardíacos rápidos o palpitaciones.
    • Dificultad para concentrarse en una tarea.
    • Temblando, sacudiéndose, o con los músculos tensos.
    • Dolor de estómago, náusea (molestias estomacales), o diarrea (ausencia o frecuencia aumentada de evacuaciones).
    • Enfadado (arrebato de enojo), y se enoja fácilmene.

¿Como se diagnostica la fobia social?

  • El médico de su niño les hará preguntas a usted y a su niño. Éstas incluyen información sobre la historia de salud de su niño, su comportamiento, sus miedos y preocupaciones. También necesitará saber si otros miembros de la familia han tenido desordenes de ansiedad u otros problemas de salud mental. Puede querer saber cómo le va a su niño en la escuela o en otras actividades. También querrá saber cómo se lleva su niño con otros niños y si tiene amigos. Pueden requerirse estudios para buscar problemas médicos que puedan estar causando los síntomas de su niño.
  • El médico de su niño observa el comportamiento del niño, sus miedos, y preocupaciones buscando signos y síntomas de FS. Si su niño tiene los cuatro signos y síntomas de FS, puede ser que padezca el desorden. Para tener este desorden, los signos y síntomas deben estar presentes por lo menos seis meses. Son lo suficientemente malos como para causarle problemas en su aprendizaje, sus habilidades sociales, sus relaciones, y otras áreas de la vida. La preocupación de su niño no debe ser causada por otro problema de salud mental o condición médica. No debe de estar relacionada con efectos secundarios de algún medicamento o sustancia de abuso.

¿Cómo se trata la fobia social? Debido a los graves problemas que pueden venir junto con la fobia social, recibir tratamiento es muy importante. Con tratamiento, la fobia social de su niño podría disminuir, y este podría hacer más actividades. Al niño recibir tratamiento para SP durante su juventud, es posible que prevenir que tenga SP durante su etapa adulta. Los médicos de su niño pueden usar cualquiera de los siguientes para tratar a su niño:

  • Medicamentos: Estos pueden incluir antidepresivos, tranquilizantes, u otros medicamentos antiansiedad. Pueden indicarse si su niño tiene síntomas severos de ansiedad.
  • Terapias del comportamiento: Son programas se enfocan en cambiar la forma en que una persona actua y responde en ciertas situaciones:
    • Terapia cognitiva del comportamiento: Esta es la terapia más usada para la FS. Sirve para cambiar la forma en la que una persona actúa en parte cambiando su forma de pensar. Puede ser hecha por su niño solo, en grupo, o junto con usted o su familia. Esta terapia ayuda a su niño a aprender cómo controlar sus acciones y mejorar su comportamiento. Su niño puede ser enseñado a cambiar su comportamiento viendo los resultados de sus acciones. Puede aprender que ciertas acciones tienen diferentes resultados que pueden hacerlo senrtir ya sea bien o mal con si mismo. Su buen comportamiento será recompenzado y alentado, mientras que el comportamiento no deseado será desaprobado. Esta terapia puede incluir cualquiera de los siguientes:
      • Cursos de afirmación personal: Esta es una terapia para ayudarle a su niño a controlar mejor sus sentimientos. Puede ayudarle a entender sus sentimientos y aprender cómo lo hacen reaccionar. Esta terapia puede entrenar a su niño para tener más confianza. Le enseña formas para manejar situaciones que causan pensamientos negativos y ansiedad.
      • Exposición o desensibilización: La terpia de exposición o desensibilización ayuda a su niño a enfrentar el objeto, persona, o situación temida. La fantasía (no real) o situaciones de la vida real se utilizan en esta terapia. La meta de la terapia de desensibilización es ayudar a disminuir el miedo o ansiedad de su niño.
      • Terapia para los padres: Usted puede recibir orientación especial para ayudarle a enfrentar y manejar la ansiedad de su niño. Esta orientación le ayudará tambien a controlar su propia ansiedad.
      • Terapia de relajación: Su niño puede ser instruido para relajarse a través de ejercicios especiales. Esta terapia le enseña a su niño cómo calmar su cuerpo y su mente. La meta es disminuir el estrés corporal y emocional (sensaciones mentales) de su niño.
      • Terapia de habilidades sociales: Esto enseña y entrena a su niño para poder convivir con otras personas. El entrenamiento puede incluir enseñarle a su niño a mantener contacto visual y una sonrisa. También puede ser instruido para aceptar elogios y hacer preguntas.
  • Terapias cognitivas: Éste es un tipo de terapia que ayuda al gente a entender por qué o cómo piensan de cierta manera. Su forma de pensar puede afectar su manera de actuar. Es una terapia o asesoría que usualmente se hace en varias reuniones o pláticas. Pueden ser impartidas para usted, su niño, o su familia. Estas terapias incluyen:
    • Reestructuración cognitiva: Los médicos ayudan a su niño a aprender qué pensamientos le provocan ansiedad. Estos pensamientos son reemplazados con otros más realistas y placenteros. Su niño puede ser instruido para usar declaraciones positivas para ayudarle a manejar su ansiedad.
    • Terapia psicodinámica: Esta terapia ayuda a su niño a tratar con el conflicto de una manera más saludable. Lo ayuda a enfrentar el rechazo y las cosas malas que sucedieron en el pasado. Esta terapia puede ayudarle a sentirse mejor con él mismo, y a sentirse más en control de su vida.

¿Qué puedo hacer para ayudar a mi niño con la fobia social?

  • Sea un modelo positivo para su niño. Aprenda formas de controlar su propia ansiedad. Su niño aprenderá de observar su comportamiento. Puede ser más fácil que él enfrente sus miedos si ve que usted puede hacerlo. Tenga cuidado de que sus acciones no apoyen o refuercen el comportamiento de fobia social de su niño. Estas acciones pueden incluir su evasión ante situaciones que causen ansiedad o tomar alcohol para controlar su ansiedad. Hable con el médico de su niño si está teniendo dificultad para controlar su propia ansiedad.
  • Anime a su niño a socializar. Ayude a su niño a desarrollar sus habilidades sociales. Ayúdelo a enfrentar sus miedos y desarrollar formas de lidiar con ellos, como pensar en otras cosas. Elogie y recompense a su niño cuando se necesite.
  • Aprenda más sobre la fobia social. Consulte con su médico sobre lugares en la red y libros sobre FS. Entre más sepa acerca de la condición de su niño, mejor podrá ayudarlo a manejar su ansiedad. Trabaje con los maestros de su niño para ayudarle en la escuela.

¿Cuáles son los riesgos para mi niño si tiene fobia social?

  • La FS de su niño podrá no desaparecer y empeorar si se deja sin tratamiento. Al evitar actividades sociales, su niño puede volverse aislado, solitario, y deprimido (sentirse profundamente triste). Puede tener problemas con su aprendizaje escolar y con sus habilidades para resolver problemas. Sus habilidades sociales pueden ser pobres y puede tener problemas con amistades y otras relaciones. Puede tener una mala imagen de si mismo y baja autoestima. Los adolescentes con FS tienen tasas más altas de tabaquismo, y uso de alcohol y drogas. Las niñas adolescentes con FS pueden tener un riesgo aumentado para embarazos no planeados. Los niños con FS pueden tener también otros desórdenes de ansiedad o problemas mentales.
  • Si no se reconoce y se trata, la FS puede volverse un problema de por vida que continua mientras su niño se hace adulto. Los adultos con FS pueden volverse aislados socialmente ya que temen tanto ser burlados como no agradarle a otros. Tienen menores tasas de asistencia a universidades y problemas con estar en trabajos estables. Tienen tasas menores de contraer matrimonio y tasas mayores de divorcio y separación. También tienen tasas mayores de uso y abuso de drogas y alcohol. La mayoría de los adultos con FS también tienen al menos otro desorden mental. Tienen mayor riesgo de desarrollar depresión mayor que puede ser muy severa, duradera, o recurrente. Están en mayor riesgo de intentos de suicidio (deseo de lastimarse o matarse ellos mismos).

¿Cuándo debo llamar al médico de mi niño? Llame al médico de su niño si:

  • Usted y su niño no podrán acudir a su siguiente consulta con el médico.
  • Su niño tiene problemas para comer o come más de lo habitual.
  • Su niño no puede dormir bien o está durmiendo más de lo habitual.
  • La fobia social de su niño está empeorando o está teniendo nuevos signos o síntomas de problemas de salud mental.
  • Usted tiene preguntas o dudas acerca de la fobia social o el tratamiento de su niño.

¿Cuándo debo buscar atención inmediata? Busque ayuda inmediata si:

  • Su niño siente ganas de lastimarse a si mismo.
  • Su niño tiene dificultad para respirar, dolores de pecho, o una respiración rápida.
  • Su niño acaba de tener una convulsión.

¿Dónde puedo encontrar apoyo y más información? Aceptar que su niño tiene fobia social puede ser duro. La condición de su niño puede hacerlo a usted sentir enojado, triste, o asustado. Estos sentimientos son normales. Hable con los médicos de su niño, familia, o amigos sobre sus sentimientos. Los médicos de su niño pueden ayudarle a su familia a entender mejor cómo apoyar a su niño con FS. Usted y su familia pueden unirse a un grupo de apoyo.

ACUERDOS SOBRE SU CUIDADO:

Usted tiene el derecho de participar en la planificación del cuidado de su niño. Para ayudar en esta planificación; usted debe informarse acerca del estado de salud del niño y sobre la forma como puede tratarse. De esta manera, usted y los médicos pueden hablar acerca de las opciones del niño y decidir el cuidado que se usará durante su tratamiento.

Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

Fuente original: Allina Hospitals & Clinics

El pánico secreto

22 Noviembre, 2008 5 comentarios

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Por: Giselle Balido

Unos las llaman tímidas; otros, raras o insociables… La realidad es que estas personas padecen de un desorden común y poco conocido: el miedo a relacionarse con los demás. Pero hay soluciones!

Andrea se siente al borde de un ataque de pánico. La joven de 32 años tiene las manos fríaas, las piernas le tiemblan y le falta la respiración. En medio de estas sensaciones tan desagradables, ella trata por todos los medios de mantener la compostura, pues no quiere que las personas que la rodean noten su incomodidad. Mirando al frente, como hipnotizada, ella avanza hacia su objetivo: la línea de la caja registradora en el supermercado.

Ernesto, un ejecutivo de una importante firma comercial, camina rápidamente hacia la estación del metro, huyendo de las miradas de los otros transeúntes; a pesar de esto, siente los ojos de todos clavarse en él como flechas. Pero aún le espera lo peor: llegar a la oficina, donde debe asistir a una reunión con todo el personal. ¿Y qué si le piden que hable? ¿Y si tiene que presentarse a los visitantes de otra empresa? Varias veces se pregunta que pasará si llama para decir que está enfermo y que tiene que ausentarse… una vez más. A pesar del temor que lo atenaza, quitándole el aliento, Ernesto decide ir al trabajo, pues teme que sus colegas se enteren de que padece de esta ‘rara’ condición.

La misma que sufre Alissa, una joven estudiante de 21 años. Bonita, inteligente y simpática, su familia se pregunta por qué la chica no tiene vida social. Cuando la cuestionan, ella siempre responde que no le interesan las fiestas y que prefiere dedicarse de lleno a sus estudios. Pero la realidad es que la sola idea de verse en un bar o en una discoteca rodeada de personas, la mayoría de ellas desconocidas, la llena de terror. Pero ni siquiera en la universidad se siente cómoda. Alissa nunca asiste al primer día de clases, pues sabe que muchos profesores les piden a los alumnos que se presenten ante el resto de la clase. ‘Y esto es algo que yo nunca, nunca podría hacer’, confiesa.

Hace años, con menos conocimientos médicos y sicológicos, Andrea, Ernesto y Alissa eran considerados personas ‘raras’ o insociables, que preferían vivir alejadas de los demás. Muchos los marginaban. Esto creaba un círculo vicioso que aumentaba su sufrimiento. Afortunadamente, hoy esta condición ha perdido ese estigma y es reconocida como un desorden llamado fobia social o desorden de ansiedad social.

Cuando no se reconoce ni se trata en la forma adecuada, la fobia social puede llegar a ser una condición debilitante a nivel sicológico, emocional y espiritual para las personas que viven con ella. Muchas llegan a perder relaciones importantes; otras ven truncados sus sueños de sobresalir en los estudios o de triunfar en el trabajo.

Reconocer el problema es el primer paso hacia la cura. ’Desde el momento mismo en que me diagnosticaron, sentí un gran alivio’, admite Marcela, un ama de casa de 42 años. ‘Ya no tenía que sentirme rara ni defectuosa, y mucho menos inestable; comprendí que padezco de una condición’.

Es por eso que es vital conocer los síntomas de esta fobia que actualmente afecta al 3,7 % de la población de los Estados Unidos, o 5,3 millones de norteamericanos.

QUE ES Y A QUIEN AFECTA

De acuerdo con “Psychology Today”, la fobia social puede abarcar todo tipo de evento, desde hablar en público y comer o beber delante de otros, hasta sentirse incómodo en compañía. Entre los síntomas físicos que suelen acompañar este desorden se encuentran sonrojarse, sudar copiosamente, náuseas y temblores. En casos más extremos, algunas personas buscan cualquier excusa para faltar a la escuela o al trabajo, o limitan su contacto incluso con familiares y amigos. Un agravante: el miedo a estas desagradables sensaciones predispone a la persona a padecerlas; en otras palabras: se crea un círculo vicioso de fobia a los síntomas de la fobia que acaba por aumentarlos. Otro peligro es que algunas personas intentan automedicarse usando alcohol u otras drogas, lo cual las puede llevar a la adicción. Este desorden afecta a las mujeres dos veces más que a los hombres, y suele manifestarse en la niñez o la adolescencia. Por regla general, no se desarrolla después de los 25 años de edad. De acuerdo con el sicólogo Thomas A. Richards, Ph.D., la mayoría de las personas que la padecen son conscientes de que sus miedos y pensamientos son irracionales, que, en efecto, los demás no están observándolos, criticándolos o juzgándolos. Pero aun así no pueden librarse de ella. Por otra parte, como se trata de un problema poco difundido en los medios, muchos médicos, sicólogos y terapeutas no están familiarizados con él, por lo que hasta el 90 % de las personas que lo padecen reciben un diagnóstico incorrecto.

Es un problema que va más allá de una excesiva timidez, o preferencia por la soledad; esta condición puede causar serios estragos en la vida de quien la padece. Y esa es la pregunta que muchos se hacen: ¿quién la padece… y por qué?

LAS CAUSAS

Actualmente, la fobia social está sujeta a muchas investigaciones. Hasta el momento, se sospecha que el problema ocurre en un área del cerebro llamada la amígdala (que significa avellana en griego; esta zona ha recibido ese nombre por parecerse a una avellana, precisamente). Se cree que la amígdala es el centro responsable de la sensación de miedo. Por otra parte, estudios llevados a cabo con animales de laboratorio sugieren que la fobia social es una condición hereditaria, que a menudo está acompañada de depresión u otros desórdenes de la ansiedad. Otras investigaciones exploran la posibilidad de que el desorden de ansiedad social sea causado por factores bioquímicos u hormonales, mientras que algunos exploran otra opción: que el entorno —el factor crianza y la sociedad— contribuye a crear este problema. Al final, la causa podría ser una, o una combinación de varios factores únicos del individuo. Pero lo realmente importante, después de reconocer los sóntomas, es buscar la ayuda necesaria para aliviarlos o eliminarlos.

Fuente: http://www.esmas.com/vanidades/medicinasalud/767479.html

Explicación de un psicólogo

17 Noviembre, 2008 5 comentarios

El prisma

9 Noviembre, 2008 1 Comentario

1. Si necesitas un poco de relajación ponte cómodo y acude a una sesión de musicoterapia con los clásicos.

2. Un caso clínico de fobia social con los comentarios de un especialista.

3. Un método bien simple para superar el miedo a ser ridiculizado.

4. Un curioso y extraño poema: Bienvenido seas a la fobia social.

5. Una breve pero informativa nota sobre el modelo cognitivo conductual de psicoterapia.

La teoría de mi psicólogo

23 Octubre, 2008 2 comentarios

Un interesante aportación de nuestro amigo Josua.